• Carlos, no es necesario que me traigas los informes de tu discapacidad. Veo perfectamente lo que te pasa. ¿Es de nacimiento?
  • No, me ocurrió con 16 años. En un accidente de moto.
  • ¡Madre mía! ¡Qué accidente tan tremendo!
  • Tengo una discapacidad del 52% del tronco y brazo izquierdo por arrancamiento de nervios desde la C1 a la C5.
  • ¡Madre mía! Y supongo que traumatismo craneoencefálico… pero para estar aquí llevarías casco!
  • Si, menos mal que lo llevaba…porque tuve luxaciones en todas las articulaciones
  • ¡Qué horror…!
  • Y rotura de aorta que fue taponada por la primera costilla que estaba desplazada.
  • Esa costilla desplazada te salvó la vida!! ¿Lo sabes verdad?
  • Si. Me lo dijeron en el hospital cuando desperté del coma. No se me olvidarán las caras de los médicos cuando llegué al hospital… estaban con las caras desencajadas y blancos…
  • Me los puedo imaginar…
  • Nadie daba un duro por mi…
  • Tú sabes que lo que te ocurrió fue un milagro, ¿verdad?
  • Si. Lo he pensado muchas veces…
  • ¿Y has pensado para que te quedaste?
  • Si, porque le eché coraje y cojones
  • No me has entendido… quiero decir que si te diste la oportunidad de seguir vivo, sería para hacer algo…
  • ¿Para hacer algo?
  • Si. O que aún te quedaba algo por hacer…
  • No lo he pensado nunca.
  • Es que cualquier persona no es capaz de superar lo que tú has superado y trabajar donde tú trabajas…
  • Mis compañeros muchas veces me dicen que les sorprende como hago lo mismo que ellos
  • ¡Hombre! La jardinería no es un puesto sencillo…se necesita fuerza y casi siempre dos manos… Carlos, y no te has planteado transmitir esa fuerza interior a los que están en rehabilitación de traumatología?
  • ¿Ir allí?
  • Si, ir allí y aportarles tu experiencia y Fe en ellos mismos, cómo tú tuviste en ti…
  • ¡¡Eso sería estupendo!!
  • ¡Claro que si! Muchos estarán derrotados y tú podrías quizás desde tu propia experiencia, devolverles la confianza en ellos mismos. Eres un ejemplo a seguir.
  • Pues voy hacerlo. Si mi caso les puede ayudar…y yo me sentiría genial…ahora lo entiendo, como si tuviera una misión en la vida…
  • ¿Puedo abrazarte, Carlos?
  • ¡¡¡Claro!!!………ufff me he emocionado con el abrazo…
  • Yo también… ¡Eres un Guerrero Extraordinario!
  • Gracias, doctora
  • No, gracias a ti, Carlos. Me has dado una lección de vida.